El cuerpo de un hombre, quien podría tener entre 25 y 30 años, fue hallado sin vida sobre las escaleras de la transversal 17 con avenida 5 del barrio Loma de Bolívar, en un sector conocido como La Caja Fuerte. Estaba maniatado y baleado.
La identidad de la víctima mortal, al cierre de esta edición, aún no había sido determinada. Al sitio no llegaron parientes y las autoridades judiciales no encontraron su documentación personal
El occiso vestía franela azul, pantaloneta negra con rayas blancas y tenis grises. Según la Policía, el cadáver tenía tres impactos de bala. Sus manos permanecían amarradas, hacia la espalda, con una especie de cordón.
“Nos llamaron para avisarnos que media hora atrás se habían escuchado unas detonaciones, que no se sabían si era pólvora o disparos”, precisó el mayor Gustavo González, comandante del Segundo Distrito de la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc).
Una vecina del sector incluso le aseguró a investigadores que iba caminando por las escaleras y, de repente, tropezó. “Por la oscuridad no me di cuenta de lo que había. Cuando casi me caigo noté que se trataba de un cadáver”, dijo la declarante.
Policías que atendieron el caso sostuvieron que habitantes de la zona se abstuvieron de entregar declaraciones sobre el crimen argumentando que el sitio es oscuro y que no pudieron observar nada.
Una mujer, quien pidió mantener su nombre bajo reserva, sostuvo que logró percatarse de que algunas personas bajaban a la víctima mortal por las escaleras. Pasados unos minutos sonaron los disparos.
El comandante del Segundo Distrito de la Mecuc estimó, con base en sus experiencias en homicidios, que en el hecho mínimo participaron dos personas.
“Para lograr someter a la víctima mínimo se necesitaron dos personas. Una que lo intimidó con el arma y otra que lo amarró”, consideró.
Este tipo de asesinatos, en que los occisos son amarrados de pies o manos, en ocasiones pretenden generar torturas sicológicas para obtener algún tipo de información de los agredidos.
El mayor Gustavo González precisó que el crimen fue cometido con una pistola. “En el sitio se encontraron varias vainillas. El cuerpo tenía un impacto de bala en el cuello y dos en la cabeza”.
Los nombres y los paraderos de los asesinos, por ahora, son desconocidos. A estas alturas ni siquiera se han recopilado algunas de las que podrían ser sus características físicas.
CORTESÍA La Opinión

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